|
Preparación:
En una cazuela se
deshace, al calor, una cucharada de mantequilla y luego se rehoga bien,
hasta tostarla, seis cucharadas soperas de harina.
Cuando está dorada, se
añaden tres cuartos de litro de leche, sal y una pizca de nuez moscada,
dejando espesar a fuego lento, dando vueltas constantemente con una
cuchara de madera, procurando que no se formen grumos.
 Croquetas de jamón serrano
de Teruel
A media cocción, se añade
el jamón de Teruel, que se ha tenido en leche previamente durante unas horas, y
esta masa se sigue removiendo hasta que empiece a despegar suavemente de
la pared de la cazuela.
Se debe enfriar y una
vez que está, se cogen pequeñas cantidades y se les da forma de bolas,
bien redondas o de forma ovalada.
Se tienen que pasar por
huevo batido y por pan rallado y se fríen en mucho aceite de oliva, muy
caliente. Se ponen servilletas de papel, para escurrir bien el aceite y
se sirven.
Las croquetas se pueden rellenar con cualquier producto que se
quiera.
Las conocidas por las
amas de casa madrileñas, son las rellenas del resto del cocido,
utilizando la carne muy troceada, el chorizo y el jamón serrano también
troceados.
Ahora se encuentran croquetas rellenas de caviar y limón, salmón
ahumado o anchoas. |