2. El segundo
paso es partir o rajar las aceitunas mediante un instrumento de madera o
piedra lisa o bien un cuchillo. Es necesario no partir el hueso. Si
se quieren enteras se puede prescindir de esta fase.
3. El tercer
paso es poner en salmuera las aceitunas para lograr que se conserven
durante meses. La mezcla está compuesta de la siguiente manera:
Por cada
litro de agua se emplean
90 gramos
de sal gorda. Debe mezclarse agua con sal en un tarro o botella. También puede
servir un recipiente esmaltado, de barro vidriado, de plástico o de cristal, sin
embargo, el uso de una botella o tarro cerrado facilita que la sal se
disuelva mejor al agitar el recipiente. Si no se emplea botella o tarro,
la mezcla se debe remover con un instrumento de madera, nunca con las
manos.
Antiguamente para saber la cantidad de sal adecuada se empleaba un huevo
fresco con su cáscara que se introducía en el agua. Se iba añadiendo sal
y removiéndo con cuchara de palo para que se disolviera hasta que el
huevo comenzaba a flotar y asomaba su extremo por encima del agua
aproximadamente como una moneda. Esto significaba que la mezcla ya
estaba a punto; entonces se retiraba el huevo.
4. El cuarto
paso es quitarles el amargor a las aceitunas. Este procedimiento se
denomina desamargado. Para
ello, las olivas se ponen en agua caliente y se va cambiando cada 12
horas. Este proceso se realiza durante varios días; el número de días
varía a gusto del consumidor, hasta alcanzar el punto de amargor o
dulzura que se quiera. Para las olivas rajadas se recomienda de
1 a
8 días; en cambio para las aceitunas enteras se recomienda de
4 a 8 días.

Utensilios para la elaboración artesana de aceitunas de mesa
partidas o "chafadas". A la derecha aparece una "parreta"
de barro donde se
depositaban las olivas.
5. El quinto
paso es aliñar o adobar las olivas. Las aceitunas se guardan en tarros
de cristal del tamaño deseado. Pueden reutilizarse los tarros de cristal
de las conservas que traemos del supermercado. Se recomienda que el
tamaño de los recipientes no sea demasiado grande porque si hay
aceitunas que se ponen malas contaminarán todo el recipiente, por ello,
cuanto más pequeño sea el envase, menor cantidad de olivas se
estropearán. Los ingredientes para el aliño son muy variados. Una receta
es poner para las aceitunas enteras dos rodajas de limón y dos ajos por
cada litro de agua, además de hierbas como el hinojo y la ajedrea. Para
las aceitunas rajadas puede condimentarse únicamente con hierbas como
las mencionadas anteriormente o también añadiendo tomillo, romero,
laurel,… A la hora de introducir el alimento en el recipiente se
aconseja poner en el fondo parte de los condimentos (hierbas aromáticas,
ajos, limón,…), a continuación rellenar con las aceitunas y en la parte
superior cubrir las aceitunas con el resto de condimentos. Por último
rellenar el recipiente con agua y unas gotitas de aceite de oliva virgen
extra que ayudarán a formar una capa en la parte superior para que no
penetre el oxígeno y eche a perder las aceitunas; asimismo es necesario que las aceitunas no sobrepasen el nivel del líquido
porque si lo hicieran se estropearían.
6. El paso
final es el consumo de las mismas. Para ello hay que esperar una semana
aproximadamente para el consumo de las aceitunas rajadas y un mes para
el consumo de las olivas enteras. Estos periodos de tiempo pueden
variar, por lo que se aconseja ir probándolas.

Olivas verdes enteras aliñadas con ajo y limón
conservadas de manera casera
Olivas negras muertas
Esta es una receta
muy conocida en la zona del Bajo Aragón. Las aceitunas se deben consumir
cuando están maduras, es decir, negras. Para “matarlas” es necesario que
se congelen o se asen.
Una fórmula es
recogerlas del árbol tras alguna noche de helada cuando las olivas se
han congelado. También tras ser recogidas, pueden sacarse a la
intemperie un par de noches en las que hiela. Otro procedimiento es
asarlas en una sartén o envueltas en papel de aluminio en el fuego.
Cuando la oliva está muerta su piel se queda arrugada y el fruto ha
perdido gran cantidad del amargor.
A continuación se
lavan y se aliñan con cebolla picada y vinagre, con aceite de oliva
virgen extra, con limón o también macerándolas en sal seca.

Aceitunas negras muertas al fuego y
maceradas en sal
PORTAL
DEL ACEITE DE OLIVA TIENDA
SABOR ARTESANO