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el
jamón serrano y la dieta mediterránea
El jamón serrano es rico en
minerales (hierro y zinc), fósforo, potasio, sodio, calcio,
proteínas y en vitaminas. Posee
grasas insaturadas, de las cuales se puede subrayar al ácido oleico, por
lo tanto tiene propiedades semejantes a las del aceite de oliva, elemento
esencial en la dieta mediterránea. El jamón serrano
de Teruel es un
alimento muy aconsejado a la hora de realizar algún tipo de dieta
equilibrada, como la dieta
mediterránea. El jamón de Teruel es considerado como uno de los
alimentos más saludables de la dieta mediterránea. 100 grs. de jamón
serrano aportan el 24% de consumo diario de vitaminas del tipo B, el 30% de
proteínas (las esenciales para el crecimiento, además nos porta todos
los aminoácidos esenciales que el organismo no puede sintetizar), por lo
que podemos decir sin ninguna duda que el jamón serrano colabora en el
correcto funcionamiento de nuestro metabolismo.
Por otra parte, todo lo que
se viene diciendo de que posee un alto contenido en grasas y sal, es
incierto, el 65% del jamón serrano es agua, es un alimento de bajo aporte
calórico, por lo que puede ser muy conveniente para las dietas
hipocalóricas. Aunque no por esto tenemos que abusar de él, debemos
realizar una dieta estable, equilibrada y variada, como lo es la dieta
mediterránea.
El jamón serrano tiene
un alto valor alimentario que posee muchos de los nutrientes
necesarios para el día a día
La dieta mediterránea la
forman unos hábitos alimentarios, el uso de ingredientes tradicionales de
las regiones mediterráneas, utilizando a ser posible las nuevas
tecnologías (como cultivos biológicos) La dieta mediterránea debe ser
equilibrada, completa sin eliminar ninguno de sus nutrientes. Se basa
principalmente en consumir alimentos obtenidos a través de los cultivos
tradicionales (como trigo, olivo o vid)
Se podría decir que la dieta
mediterránea viene de la antigua Roma, durante esos siglos se abarcó
toda la zona mediterránea, ya desde entonces usaban la harina, el pan y
el aceite de oliva, además de otros muchos productos que recogían de la
naturaleza. En época romana ya se
realizaba la matanza del cerdo, había unos cocineros especiales que la
realizaban se llamaban "vicarius supra cenas". La parte más
preciada era el jamón, y lo podían consumir solo los habitantes con más
riquezas.
Algunos de los nutrientes
más utilizados en la dieta mediterránea son:
- Aceite de oliva: se puede
decir que es el principal elemento de la cocina mediterránea, nos aporta
vitaminas y antioxidantes, y también nos sirve como fuente de grasa. El
tipo de grasa que más posee es el ácido oleico, muy beneficioso para la
salud.
- Carnes: nos aporta cantidades considerables
de proteínas, hierro, vitaminas, y minerales, aunque no debemos abusar de
su consumo. Dentro de las carnes destacan las carnes curadas, como el
jamón serrano, que nos ofrece buena fuente de proteínas.
- Frutas:
nos aportan una buena dosis de vitaminas, fibra, agua y minerales, además
hay que destacar que estos alimentos tienen pocas calorías. En cualquier
dieta han de aparecer las frutas, si queremos que esta sea estable o
equilibrada.
- Hortalizas y
verduras: esta familia de nutrientes posee una buena dosis de fibra,
vitaminas, minerales y también de hidratos de carbono. Aunque carecen
casi completamente de proteínas y grasas.

Este plato de jamón
serrano y hortalizas nos proporcionaría una buena cantidad de proteínas
y vitaminas
- Frutos
secos: son ricos en grasas, también poseen minerales y fibra. No tienen
prácticamente nada de agua. Su parte comestible es la semilla. Es un
nutriente con un elevado aporte nutricional.
- Huevos: abarca todos los aminoácidos
que se necesitan para la vida. También destacan por tener muchos
minerales y vitaminas. A todo esto habría que añadirle que tiene un bajo
aporte calórico.
- Derivados lácteos: posee proteínas y
minerales, además si te lo tomas en forma de yogurt también obtendremos
los beneficios de los microorganismos vivos.
- Legumbres: según el tipo de legumbre
puede variar bastante sus componentes. Es un alimento muy equilibrado y
muy variado. Suelen tener hidratos de carbono, fibra, proteínas, minerales
y vitaminas. Además tiene un bajo contenido en grasas.
- Pan: es un alimento que proviene de la
fermentación de la harina con el uso de levadura, sal y agua. Es un
alimento esencial dentro de la dieta mediterránea. El aporte alimentario
puede variar, según los componentes utilizados. Aún así de una forma
genérica se puede decir que posee hidratos de carbono, fibra, vitaminas y
minerales. La pasta también entraría
como nutriente que aporta hidratos de carbono.
- Pescado: lo que más aporta son
proteínas, pudiendo llegar a superar incluso el aporte que nos ofrece la
carne. Las grasa que posee el pescado tienen un alto aporte de energía.

Un plato con jamón
serrano y fruta (por
ejemplo melón), pan y un vasito de vino, podría formar parte de una
buena dieta mediterránea.
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