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EL ARTE DE CORTAR JAMóN
SERRANO
No existe una normativa concreta para el corte
detallado del jamón serrano, sin embargo sí que se pueden dar unas
pautas a seguir para que el corte se realice mejor y más cómodamente. La
persona que corta un jamón de Teruel con Denominación de Origen pretende
transmitir el espectáculo que supone un buen corte de jamón y ofrecer un
producto de máxima calidad seleccionado expresamente por sus
características, puesto que
allá donde hay una fiesta hay un buen jamón y el encargado de cortarlo tiene
la responsabilidad de conseguir que cada lámina tenga la textura
adecuada, el color característico del buen jamón de Teruel y su aroma y
sabor pueda disfrutarse con cada corte. Un aspecto muy importante para
conseguir que el corte del jamón sea lo más perfecto posible es la
utilización de un buen cuchillo y sobre todo la materia prima, siendo el
Jamón con Denominación de origen de Teruel una apuesta segura para la
degustación de un jamón serrano espectacular.
El jamón serrano procede de razas de cerdo blanco y su
propiedad de "serrano" viene dado por el terreno en el que se cura, ya que se elabora
en zonas de montaña con clima de sierra, frías y secas. Según la curación puede ser:
Jamón de Bodega, que es aquel cuya curación va de 9 meses a 12 meses; Jamón
Reserva, que es el que posee una curación de entre 9 meses y 15 meses; y el
Jamón Gran Reserva, cuya curación supera los 15 meses. Concretamente, el
Jamón de Teruel, se elabora en localidades con una altitud mínima de 800
metros, siendo el período mínimo que ha de permanecer en curación y maduración
de un
año.
Lo primero que debemos hacer es elegir un buen jamón,
buscar la pata de jamón que encaje mejor en nuestra celebración o el más
adecuado para el consumo de nuestro hogar; una vez encontrada la pieza
de jamón que queremos adquirir debemos asegurarnos que se encuentra en su momento
más adecuado de consumo, ya que el jamón, como el vino, tiene su momento
de plenitud y una vez pasado éste sus cualidades van mermando. Aunque el
mejor jamón serrano siempre es el que se come recién cortado, este
proceso de selección hace que nos tengamos que fijar en el origen, la
marca, la fecha de inicio de curación, la textura de la grasa, el peso
de la pieza, acortezamientos, grosor del tobillo, mohos, etc...Si
tampoco disponemos de los utensilios necesarios para cortar un buen
jamón serrano, lo mejor es adquirir un jamonero firme sin cojeras con un
buen agarrador y un pincho que se clave al final de la maza de forma que
la parte baja del jamón no se mueva con los vaivenes del cuchillo; los
cuchillos deben ser dos: uno corto y fuerte para deshuesar, y el
otro largo y flexible para cortar las láminas de jamón; por último será
necesaria también una chaira para mantener el cuchillo jamonero muy bien
afilado en todo momento.
Los jamones tienen diferentes partes que debemos
conocer antes de lanzarnos a cortar uno: La zona más conocida se llama
Maza y es la zona del jamón con mayor cantidad de carne; otra zona es la
cadera o punta que es la parte final del jamón donde también termina el
hueso de la pata; en la zona opuesta a la maza tenemos la babilla o
contra-maza; y por último, la zona más cercana a la pezuña se denomina
codillo.

Debemos conocer las partes del jamón serrano
para poder comenzar su corte
Una vez adquirido el jamón que vamos a cortar, lo
primero es retirar todos los envoltorios que traiga, así como las
cuerdas y precintos para que no molesten y se pueda manipular el jamón
sin estorbos. Hay que realizar un corte profundo y vertical a la altura
de la caña con el cuchillo corto de forma que éste llegue hasta el
hueso. A continuación, se van retirando las cortezas y las partes
rancias del jamón con el cuchillo corto y se van dejando a parte con la finalidad
de conservarlas para cocinar; si se va a consumir toda la pata de jamón de una
vez para algún evento se limpiará totalmente, pero si el consumo del
jamón va a
ser progresivo solo debemos limpiar la zona que vamos a cortar para
evitar que se seque.
El jamón serrano tiene que colocarse correctamente en
la tabla de corte con la pezuña hacia arriba si lo vamos a consumir
totalmente, pero si lo queremos consumir en varias veces es preferible
colocarlo con la pezuña hacia abajo para comenzar a consumirlo por la
babilla, ya que se seca antes. Si el sitio en que se corta el jamón es
un sitio cálido como una cocina se favorece que la grasa infiltrada se
funda y ablande facilitando el corte y dotando de un apetitoso brillo a
las lonchas. Entonces comenzaremos a cortar lonchas de jamón serrano lo
más finas posible y con un tamaño máximo de la palma de la mano; el
movimiento que debe realizarse, para ello, es similar al realizado
cuando se toca un violín...no es necesario hacer fuerza, no debe
doblarse el filo del cuchillo y hay que intentar que el corte del jamón
sea recto, paralelo al hueso principal o al jamonero. Los filetes de
jamón
debemos intentar que abarquen todo el ancho de la pieza y contengan algo
de grasa, así serán mucho más jugosos. Por otro lado, para presentar el plato, las láminas
de jamón serrano deben colocarse en una sola capa y, si es posible, sobre un plato templado con agua caliente
de forma que el jamón no pierda su sabor al enfriarse. Este último es el
motivo por el que nunca debe guardarse el jamón en la nevera y debe
consumirse a temperatura ambiente.
Una vez se va fileteando la maza del jamón, llegará un punto en que el cuchillo choque
con el hueso de la cadera, entonces se deberá realizar con el cuchillo
corto un corte incisivo que rodee el hueso, de forma que se pueda continuar fileteando la maza y las láminas
de jamón serrano salgan limpiamente. Con ayuda del cuchillo corto y a medida que el
hueso de la cadera vaya apareciendo a través del jamón iremos separando la carne del hueso;
así también podremos mantener el corte recto y continuado de ambas zonas
(maza y cadera) paralelos al jamonero. Al acabar con toda esta zona, se da la vuelta a la pieza de jamón
serrano y se vuelve a colocar firmemente en el jamonero continuando con
la babilla hasta llegar de nuevo al hueso.

El Jamón de Teruel con Denominación de Origen
es un delicioso manjar
En el caso de no cortar el jamón entero, utilizaremos
una loncha de grasa del mismo jamón serrano para tapar la zona de corte hasta el
consumo siguiente, esto es para evitar que se seque. La carne
que queda pegada al hueso se puede usar para hacer pequeñas tiras de
jamón que se pueden añadir a los guisos o bien hacer taquitos, los cuales
también se pueden sacar de la parte del codillo. Algunas veces, los
cortes en el jamón nos muestran unos puntitos blancos que no tienen casi sabor, los
cuales son cristales de tiroxina procedentes de un aminoácido de la
carne, un proceso natural que no es indicativo de pérdida de calidad
alguna sino que
se trata de un elemento nutricional propio de la carne. Para realizar
las lascas del jamón serrano, la temperatura más adecuada se encuentra entre 25ºC y 26 ºC,
mientras que la temperatura más adecuada de conservación es de 16 ºC.
Para conservar la pata de jamón que no se ha consumido conviene
tapar la zona de corte con la grasa del propio jamón serrano y un trapo de algodón sobre
ella, en un lugar aireado que esté seco, sea fresco y tratando de evitar
focos de calor y cambios de temperatura bruscos.
Un buen jamón serrano, especialmente el Jamón de
Teruel, es toda una fiesta para los sentidos, puesto que posee un aroma,
sabor, colorido y textura en la boca difícil de expresar, con un salado
muy suave que se aprecia en mayor medida a través del buen corte. La
experiencia adquirida en el manejo del cuchillo hace que poco a poco el
consumidor pueda disfrutar cada vez más y mejor de este manjar.
Si desean consultar más información sobre el jamón serrano o el aceite
de oliva puede hacerlo en cualquiera de los siguientes enlaces:
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