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La cata del jamón serrano Para apreciar y verificar la calidad de cualquier tipo de jamón serrano se debe realizar una cata, de esta manera se puede comprobar la calidad del jamón de una forma segura. Al realizar la cata debemos de tener en cuenta cuatro aspectos: la vista (aspecto visual), el tacto (textura), el olfato (aromas) y el gusto (sabor) del jamón serrano. - El aspecto visual: las lonchas de jamón serrano deben tener un color entre rojo púrpura y rosa pálido. Estos colores se deben a un pigmento muscular que se llama mioglobina (muy bajo en la carne de cerdo), este pigmento va aumentando al reducirse el contenido acuoso. Además de esto hay que añadir que al incrementar la concentración de sal se producen modificaciones químicas, lo que producen una coloración roja intensa durante el curado en el secadero. Las lonchas de jamón serrano tienen un aspecto brillante, a causa de la grasa que cubre la superficie de las lonchas. Cuando el jamón está a temperatura ambiente presenta bastante grasa intramuscular, parte de ella está en estado líquido, y se extiende por toda la superficie del jamón cuando se corta, por eso se puede observar ese brillo característico. El vetado también es un símbolo de calidad que se puede ver a simple vista al cortar el jamón, el cuál de debe a la presencia de grasa que se encuentra entre los fascículos musculares. La cantidad de vetado suele ir en aumento con la edad del animal.
Tabla de jamón serrano de Teruel, donde podemos apreciar su color rojo característico.
Respecto a la superficie de grasa que recubre a todo el jamón serrano, suele ser de color amarillo, aunque puede ser de diferente tipo de intensidad según en el periodo de maduración que este el jamón. Las capas internas deben tener un color blanco, o con un pequeño tono amarillo.
- El olfato: el jamón serrano debe tener un aroma
intenso, agradable y equilibrado. Para
percibir el aroma del jamón debemos unir el olfato con el gusto, fosas
nasales y paladar. Los expertos en este tema lo denominan "flavour".
Y su clasificación se realiza analizando diferentes elementos: la
intensidad, la persistencia, el aroma curado y la ranciez. · El aroma curado, que sucede por el empleo de nitritos y nitratos naturales de la sal, para la conservación del jamón serrano.
· La ranciez, debe considerarse como positiva hasta cierto grado, si
está en exceso se dice que el jamón está pasado de curación. - El gusto: al hablar del gusto del jamón
serrano tenemos que nombrar los siguientes sabores: salado, dulce y amargo. El sabor dulce del jamón
serrano se debe a
componentes como aminoácidos y derivados de azúcares. En el periodo de
curación no se añaden azúcares, pero en la maduración ocurren
reacciones que dan lugar a elementos que sí contienen pequeñas
cantidades de sabor dulce.
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